Desde pequeña, siempre sentí una profunda atracción por la psicología. Esta pasión me llevó a formarme como Psicóloga General Sanitaria, especializándome en Psicología de la Salud, Familiar y de Pareja. Para complementar mi formación, realicé un máster en Intervención en Violencia de Género, lo que me ha proporcionado una visión integral y especializada para abordar una amplia variedad de problemáticas.
En mi consulta, el paciente es siempre el centro de todo. Entiendo que cada persona es única y, por lo tanto, requiere un enfoque personalizado que se adapte a sus necesidades y circunstancias. Por esta razón, no creo en las limitaciones temporales estrictas; prefiero dar a cada paciente el tiempo necesario para que pueda avanzar a su propio ritmo. Habitualmente, las sesiones duran como mínimo 1 hora y 30 minutos, asegurando que se aborde cada aspecto con la profundidad que merece.
Soy consciente de que los procesos terapéuticos implican múltiples sesiones y que esto puede tener un impacto económico. Por ello, ofrezco la posibilidad de adquirir bonos que permiten reducir el coste total, facilitando el acceso continuo a la terapia.
En mi práctica, me alejo por completo de las pseudociencias. Creo firmemente que la Psicología es una ciencia, y por tanto, las técnicas y métodos que empleo están basados exclusivamente en la evidencia científica. De todas las corrientes psicológicas, considero que la Terapia Cognitivo-Conductual es la que ofrece mayores garantías científicas, y es la base sobre la que sustento mis intervenciones. Mi compromiso es brindar un apoyo profesional, riguroso y efectivo, que respete la individualidad de cada paciente y promueva su bienestar integral.